viernes, 3 de octubre de 2014

Aroma y sabor del chocolate enlaza a las familias colombianas



 Una taza de chocolate en la mesa de los colombianos, más que un exquisito energético, forma parte de una cultura milenaria que enlaza a las familias y a los amigos cuando se asoma el sol o aparece la luna.
 
En las cocinas de los colombianos nunca falta una pasta de chocolate, y en la mesa, a la hora del desayuno, siempre compite con el café por su aroma y sabor a frutas, que es reconocido a nivel mundial.
El chocolate está “dentro de la cultura colombiana, forma parte de ese alimento que acerca a las familias cuando se inicia el día. 
Es el punto de partida para iniciar labores y está asociado al cariño que expresan las madres a sus familias”, comentó Eduard Baquero López, presidente de la Federación Nacional de Cacaoteros.
Baquero López, una de las personas que más conoce en Colombia sobre el cultivo del cacao y el chocolate como su producto estelar, afirma que esta bebida, que tiene sus orígenes en la cultura azteca, es usada por los colombianos para expresar cariño a los amigos.
Una chocolatada combinada con panes y queso es una de las clásicas invitaciones que hacen los colombianos para una tertulia entre amigos por la tarde, ya sea en la ciudad o en el campo, donde la bebida hierve en fogones de leña desde la alborada.


Orígenes
El primer lugar donde se cultivó el cacao fue en las regiones tropicales de México y Centroamérica, su cultivo se fue extendiendo a Brasil, Ecuador, Colombia, Venezuela, República Dominicana y África, que es donde hay mayores cultivos en la actualidad.
El chocolate llegó a Colombia por la cultura maya y, según los historiadores, fueron los españoles en la época de la colonia quienes adoptaron la “bebida como algo esencial en las comidas”.
Pero es en 1920 cuando un grupo de empresarios colombianos decidieron sumar esfuerzos para consolidar la naciente industria del chocolate y convertirla en eje esencial de la economía de este país de 47 millones de habitantes.
El chocolate colombiano fue certificado por la Organización Internacional del Cacao como una bebida 100 por ciento de fino cacao con aroma y sabores especiales, que se ha constituido en la verdadera diferencia en los mercados internacionales.

El sello colombiano
Para Baquero López, el aroma del chocolate colombiano tiene que ver con la propia genética del cacao, que se suma a los esfuerzos de toda la cadena productiva para mantener una elevada calidad.
“Tenemos muy marcados unos sabores frutales. Las pruebas orgánicas eléctricas muestran que nuestro cacao sabe a cacao y al final tiene un fuerte sabor a frutas. Este es el sello que tiene el cacao colombiano”, enfatizó el dirigente del gremio de los cacaoteros.
Estas características particulares del cacao colombiano fueron ratificadas en El Salón Internacional del Chocolate en París. 
En el 2010 y 2011, las muestras de Colombia ocuparon el primer lugar y siempre están entre los mejores 50 sabores a nivel mundial.
Recientemente, en un concurso de cacaos finos y aroma en Suiza, donde participaron cuatro mil pequeños productores, el de Colombia fue certificado como de alta calidad.
Por su aroma y sabor, el cacao producido en el municipio de Pauna, en el central departamento colombiano de Boyacá, fue seleccionado para ser exhibido en el próximo Salón del Chocolate de París.
 La certificación de cacaos finos que entrega la Organización Internacional del Cacao (ICCO) sólo la ostenta el 5.0 por ciento del grano que se produce a nivel mundial.
Para la oficina de Promociones a las Exportaciones (Proexport), las condiciones geográficas, que permiten variedad de pisos térmicos y luminosidad todo el año, se suman al potencial colombiano, en especial en Europa, donde el producto colombiano es reconocido por su calidad.

Números
De hecho, España, Estonia, Italia y Bélgica están entre los primeros cinco destinos de las exportaciones colombianas de chocolate, que en el primer semestre de este año registraron un aumento del 15.5 por ciento frente a 2013, con ventas por casi 11 millones de dólares.
Las exportaciones de Colombia han registrado un comportamiento creciente en los últimos tres años. En 2011 se exportaron 7.9 millones de cacao en grano, para 2013 la cifra aumentó a 18.3 millones, según cifras del Ministerio de Comercio Exterior.
La entidad promotora de las exportaciones Proexport encontró posibilidades de crecimiento para la industria del cacao y chocolate en 16 mercados: Alemania, Bélgica, Canadá, China, España, Estados Unidos, Francia, India, Italia, Japón, Malasia, México, Países Bajos, Reino Unido, Suiza y Turquía.
Es tan marcada esta diferencia en el mercado internacional, que México, de donde es originario el cacao, es un destino importante de las exportaciones del sector cacaotero y de chocolate de Colombia, destacó Baquero López.